El señor de la siguiente imagen, exaltado y con la mano en el pecho, parece hallarse en medio de un apasionado discurso, mareando al auditorio con mil divagaciones. Tras indagar un poco más, descubrimos que el personaje estaba decidido a impulsar la revolución en Cuba. Para ello, iba a conducir hacia las costas de la Isla una embarcación con hombres, armas y municiones. Debo aclarar que no se trataba del yate Granma, sino del vapor Pionner, el cual debía zarpar a mediados de 1872, pero fue retenido e incautado por las autoridades norteamericanas.
Continuar leyendo «Caricaturas de Cuba colonial: un caprichoso recorrido entre pasado y presente, de la mano de Víctor Patricio Landaluce»El lenguaje de las campanas en Cuba colonial: religión, política y conflictos
Como en toda la Cristiandad, las campanas eran una parte esencial de la vida en La Habana y las demás villas de Cuba desde los primeros tiempos coloniales. A fines del siglo XVIII, el primer obispo de la diócesis capitalina, Felipe Trespalacios y Verdeja (1722–1799), intentaba a través de un edicto regular sus toques. En este documento recuerda que las mismas tenían su justificación en una frase de San Pablo: “el sonido de su voz se oirá en toda la tierra”.
Continuar leyendo «El lenguaje de las campanas en Cuba colonial: religión, política y conflictos»La voz de Cuba en el siglo XIX, uno y múltiples periódicos
¿Cuántas veces, a lo largo de la historia, un periodista o un periódico se ha arrogado el derecho de hablar a nombre de toda Cuba, con mayor o menor razón?
Me he propuesto iniciar un ágil repaso, a lo largo del siglo XIX, de los medios impresos que han asumido esta postura, al menos en sus títulos:
Continuar leyendo «La voz de Cuba en el siglo XIX, uno y múltiples periódicos»Voces en discordia: Gonzalo Castañón, Cuba y el drama de Cayo Hueso
Al escribir el nombre de Gonzalo Castañón, conozco que a muchos lectores no les sonará de nada. La historia tiene complejidades y concatenaciones que pueden considerarse menores, pera al mismo tiempo resultan reveladoras. Otras figuras o hechos muy relacionados, como el Fusilamiento de los Estudiantes de Medicina, el 27 de noviembre de 1871, sí están inscritos con sangre en nuestras crónicas y en la memoria colectiva.
Continuar leyendo «Voces en discordia: Gonzalo Castañón, Cuba y el drama de Cayo Hueso»Por el amor de esa mujer… y por el destino de Cuba: José Antonio Saco contra Narciso López
A mediados del siglo XIX, existía en Cuba un creciente descontento con el gobierno español. Entre otras razones, ello estaba relacionado con la exclusión del país de las Cortes y del sistema constitucional, a fines de la década de 1830, así como las facultades omnímodas otorgadas a los capitanes generales. Ante esta realidad, se estaba gestando un movimiento separatista respecto a España, el cual contemplaba a su vez como alternativa la anexión de la Isla a los Estados Unidos.
Continuar leyendo «Por el amor de esa mujer… y por el destino de Cuba: José Antonio Saco contra Narciso López»La azarosa historia de Singa, un africano conducido a Cuba a mediados del siglo XIX
Vamos, Singa, ¡a la bodega con los demás negros! –dijo sin preámbulos ni miramientos un marinero barbudo y curtido por el sol.
Hizo ademán de agarrarlo por el cogote, pero Singa se adelantó a salir del camarote, más para ganar tiempo que para bajar de veras por las mugrosas escaleras.
Continuar leyendo «La azarosa historia de Singa, un africano conducido a Cuba a mediados del siglo XIX»El gato y los gorriones: una descabellada historia de homenajes, condenas y absoluciones en Cuba
En 1868, ya se había generalizado el uso del término de “gorrión” para referirse a los españoles residentes en Cuba. En contra de lo que cabría esperar, los aludidos acogieron bien el calificativo. Así, como una broma que fue cobrando visos de solemnidad, comenzaron a considerar al gorrión como objeto de veneración, todo un símbolo para quienes eran partidarios de que Cuba continuara siendo española. Francisco Javier Balmaseda narra dos episodios que parecen el resultado de una alucinación colectiva: un gorrión enterrado con honores y un gato condenado a muerte. Y hago spoiler para quienes, como yo, aman a estos felinos: ¡el gato sobrevive!:
El cubano Francisco Javier Balmaseda, frases memorables
Sin mayor introducción, quiero en este espacio destacar algunas frases del cubano Francisco Javier Balmaseda (1823-1907), quien fue un infatigable promotor del bien común y de la prosperidad de los pueblos. Puedes leer aquí una apretada síntesis de su biografía. Cubano por nacimiento y colombiano por naturalización, estuvo también en África, en España y en los Estados Unidos, observando y discurriendo en todas partes sobre la civilización y sus pilares. Como muchos otros patriotas, se opuso al despótico gobierno español, pero no por lo que tenía de “español”, sino por cuanto mostraba de “despótico”. Así, cualquier dictadura hubiese sido incompatible con sus ideales de República y Democracia:
Pinceladas de vida: Francisco Javier Balmaseda, un ilustre cubano deportado a Fernando Poo
En 1869, cuando contaba 46 años, Francisco Javier Balmaseda fue deportado por las autoridades españolas a la isla africana de Fernando Poo, que actualmente lleva el nombre de Bioko, en Guinea Ecuatorial. Compartieron su misma suerte otros 249 criollos, acusados de supuestos delitos de conspiración, tras el estallido de la guerra en la zona oriental, Puerto Príncipe y Las Villas. Balmaseda había nacido el 23 de marzo de 1823, en Remedios, en el seno de una familia de holgada posición económica y orígenes aristocráticos.
La Habana de 1918 y el insistente espíritu de Manuela
Viajando por La Habana en nuestra defectuosa máquina del tiempo, se me ha pasado la última estación del siglo XIX y he llegado a principios del XX. Desciendo con cuidado del tranvía. De un lado a otro pasa mucha gente, casi toda bien vestida y animada. Escucho parte de lo que anuncia un vendedor de periódicos: más noticias sobre el fin de la guerra, el peligro bolchevique que amenaza desde Moscú, continúa la huelga en no sé qué gremio y un producto maravilloso de nombre impronunciable. Alcanzo a leer, en un ejemplar del Diario de la Marina, que estamos en diciembre de 1918. Es decir, acaba de terminar la Primera Guerra Mundial, y todos se ilusionan creyendo que la paz durará para siempre. La economía va muy bien, gracias al alto precio al que se cotiza el azúcar, pero yo sé que esto va a cambiar en pocos meses.

